Un convite de bicharracos con mucha guasa
Mira que a los de Victorius les gusta un disfraz de lagartija grande, pero lo de este World War Dinosaur ya es para ponerles un piso en la calle Sierpes. Se han dado cuenta de que ir de prehistóricos por la vida cansa una barbaridad y han llamado a los primos para que les ayuden con el "fregao". Han montado una mesa camilla donde se han sentado los de Orden Ogan y el bueno de Angus McSix, que sale con más brillo en la pechera que los zapatos de un novio. Dicen que es el himno que todo el mundo pedía a voces, y la verdad es que suena a gloria bendita si lo que te gusta es un estribillo que se pega más que un caramelo en el bolsillo.
Poniendo el huevo con mucha clase y fundamento
En esta ocasión han soltado el acelerador, que las prisas no son buenas ni para cobrar el paro. Se han marcado un medio tiempo que tiene más empaque que un paso de palio, buscando esa majestuosidad de quien sabe que lleva un temazo entre manos. La colaboración es de las que hacen época: ver a Angus McSix pegando berridos con esa planta de San Jorge galáctico junto a la sobriedad de Orden Ogan es un espectáculo que ni el Falla en carnavales. Es una mezcla de voces y melodías que te pone el vello de punta mientras te entran ganas de pedirte un rebujito y conquistar el Jurásico.
La furgoneta de los lagartos se echa a la carretera
Y como estos no saben estarse quietos en el sofá, se piran de Tour Of The Strong 2026 por toda Europa, que tienen más kilómetros que el baúl de la Piquer. Se llevan de palmeros a Terra Atlantica y Aeon Gods para que la fiesta sea completa. En Leipzig han tenido que mudar el concierto a un sitio más grande porque no cabía ni un alfiler, y en ciudades como Frankfurt o Munich están las entradas que vuelan, más buscadas que una sombra en agosto. El que quiera ver este despliegue de metal con escamas y armaduras relucientes va a tener que espabilar, porque estos dinosaurios tienen más arte que un chiste contado en una barra.
Si te pierdes este jaleo es porque quieres, que ver a tanto bicho junto cantando con ese poderío es algo que no se ve ni en los documentales de la sobremesa.
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