El mítico Robert Plant ha sacudido las redes con una sentencia breve pero que suena más fuerte que un amplificador al once: "A plea for mercy and peace" (una súplica de piedad y paz). El legendario vocalista de Led Zeppelin no se anda con rodeos y ha compartido el comunicado íntegro donde el Dalai Lama se rinde ante el discurso del Papa Francisco del Domingo de Ramos, exigiendo que se dejen de gaitas y se aparquen de una vez las hostilidades. El líder tibetano deja claro que apoya totalmente el llamamiento a deponer las armas y renunciar a la violencia, algo que según él resuena en el núcleo de todas las religiones, ya sea budismo, cristianismo, islam o judaísmo. La nota oficial, firmada con fecha de ayer, insiste en que la historia es un disco rayado que demuestra que la agresividad solo trae más de lo mismo y que no hay cimientos para la paz si no hay respeto mutuo. El mensaje es un setlist directo a la cara de los que mandan: hay que solucionar los jaleos de Oriente Medio y el de Rusia con Ucrania mediante el diálogo y la diplomacia, porque en el fondo todos somos hermanos y hermanas. El monje jefe cierra su intervención con una oración para que este ruido cese cuanto antes, una postura que Plant ha decidido amplificar para que llegue hasta el último rincón del estadio.
Si el dios del rock y los pesos pesados de la espiritualidad piden clemencia, igual es que el concierto del mundo necesita un cambio de ritmo urgente.
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