Parece que lo de colgar las botas era solo una estrategia de marketing para irse de vacaciones, porque Slayer ha decidido que Los Ángeles es su nuevo patio de recreo particular. Tras fulminar las entradas para el 13 de noviembre en el Kia Forum, los reyes del ruido han anunciado una segunda fecha consecutiva el 14 de noviembre. Porque claro, una sola noche de tortura auditiva no era suficiente para saciar el hambre de unos fans que están dispuestos a pagar lo que sea con tal de ver a Tom Araya y Kerry King juntos otra vez antes de que se arrepientan (o se vuelvan a pelear).
La jugada es maestra: anuncian el "sold out" y, ¡pum!, sacan otra fecha de la chistera para que los rezagados se peguen por el código de preventa RIB2026. Y ojo al despliegue de invitados, porque no vienen solos a cobrar el cheque. En Los Ángeles se traen a Cannibal Corpse, Cavalera y Crowbar, un menú ligero ideal para los que disfrutan de un buen dolor de cervicales y un pogo que parece una lavadora llena de ladrillos. Mientras tanto, en septiembre harán una parada en Minnesota con Down, Suicidal Tendencies y Hatebreed, por si alguien tenía dudas de que este "regreso" va en serio y con ganas de hacer caja.
Es fascinante ver cómo una banda que se despidió con toda la parafernalia del mundo ahora descubre que Los Ángeles es tan grande que necesita dos noches para que todo el mundo pueda pasar por caja. El "Adiós" se ha convertido en un "Hasta luego, que me he dejado las llaves y el plan de pensiones puesto". La maquinaria del metal no descansa, y menos cuando hay miles de personas dispuestas a dejarse la paga en una entrada que vale más que un riñón en el mercado negro.
Prepárate para la preventa o llora en la puerta del Forum, porque estos tíos han vuelto para demostrar que el infierno puede esperar, pero los promotores de conciertos no.
Como estos sigan añadiendo fechas "por aclamación popular", van a dar más vueltas que un ventilador de techo en pleno agosto sevillano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario